Cuidados antiedad y proyectos de futuro

7/09/2018 Potigirls 0 Comments

He estado pensando que nunca os había hablado de cómo han ido cambiando mis cuidados estéticos a lo largo de los años.
No es que sea muy mayor, ahora tengo 34, pero sí es cierto que desde los 30 estoy en otra etapa de cuidados de mi piel, donde he añadido el ácido hialurónico en cara a mi rutina facial, entre otros muchos antioxidantes.

Mi camino en el cuidado de la piel empezó en una edad muy temprana, solamente con 15/16 años empecé a utilizar mis primeras cremas hidratantes, que recuerdo eran de la marca Nivea y también usaba contorno de ojos de la misma marca.  

Mi madre, sabia en el cuidado de la piel y con una piel envidiable a sus 60 años, ya por aquel entonces me inculcó la importancia de la limpieza de la piel por la mañana y por la noche y también la importancia del uso diario de productos de cuidado específico, que tenían su efecto en el largo plazo. 

Ahora, gracias a aquellos consejos, tengo una piel que aparenta entre los 25 y los 30, así que ¡muchas gracias mamá! 

Cuando superé los 20 empecé a utilizar la famosísima Superdefense de Clinique, me conciencié de la importancia de la protección solar y del daño de los radicales libres, así que esta crema era perfecta. También empecé a utilizar sérums, aunque tenía pánico a los famosos "antiarrugas" y "antiedad" porque pensaba que me saldrían arrugas, jaja, ahora me río de todo eso y de lo poco que sabía, aunque hice bien en esperar a más adelante para utilizar esos productos. 

También por aquella época me obsesioné con mi pecho pequeño y quería hacerme una mamoplastia de aumento, opción que todavía no descarto hoy en día, pero que nunca hasta hoy me atreví a dar el paso. 

Tengo que decir que han cambiado mucho las cosas en estos 14 años y que las operaciones de estética han mejorado muchísimo, así que ese sueño y asignatura pendiente la cumpliré en un futuro cercano. 

Volviendo a mi piel y sus cuidados, a partir de los 25 empecé a utilizar de todo: exfoliantes, mascarillas, cepillos de limpieza y me obsesioné con tener unos poros limpísimos. ¡Lo conseguí! Desde entonces exfolio mi piel a diario, utilizo mascarillas dos veces por semana y también utilizo aceites esenciales de vez en cuando para aportar un extra de nutrición. 

A partir de los 30 empezaron a asomar las primeras patas de gallo y primeras arruguitas, así que empecé a utilizar todo tipo de antioxidantes: ácido hialurónico como os he mencionado antes, sangre de dragón, vitamina A y vitamina E y también empecé a usar los peelings químicos, como el ácido glicólico. 

Con estas nuevas incorporaciones a mi rutina facial, he logrado frenar la aparición de nuevas arrugas con bastante éxito, de todos modos tengo claro que no tardaré mucho en hacerme una blefaroplastia, o lo que es lo mismo, una cirugía de párpados. 

La blefaroplastia mejora muchísimo el párpado caído como el mío y también las arruguitas del contorno de ojos, además de retrasar las nuevas arrugas que puedan surgir. Ya sabéis que me encanta el maquillaje y poderme maquillar durante más años sin verme arruguitas en los ojos, me haría muy muy feliz. 

Espero que os haya gustado este post y mi experiencia con la estética a lo largo de los años y que me contéis en la cajita de comentarios cuáles fueron vuestros tratamientos a lo largo de los años y también si os planteáis algún tipo de cirugía. 

¿Os atrevéis? ¿Cuál es esa crema imprescindible en vuestra rutina? 

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